EL CASO REPSOL. DIO PIE A UN CUENTO DE LA VIDA REAL
Análisis
y su reflexión al respecto, estoy totalmente de acuerdo que el Estado sea el
dueño de las acciones de Repsol en nuestro país. Éste es un negocio que nunca
pierde, no hay pérdida de nada, en lo absoluto, es mas el Perú se beneficiaría con
ingentes ingresos económicos que lo puede destinar a mejorar la Inclusión
Social en todo el país. Cuantos has salido a decir lo contrario y ninguno
defiende la postura del Estado. Se los voy a decir con un cuento de la vida
real...
CUENTO:
Había
una vez, en una familia de Lima que creía ser de condición media en los años
80s, donde los padres eran intelectuales profesionales y los hijos iban a la
universidad nacional. Después de una inflación nefasta de los años 80s con Alan
García de presidente de la Republica, que no tuvo la inteligencia emocional de
poder sacarnos de su “estatización personalista”, vino el segundo remesón con
el paquetazo de Alberto Fujimori, también presidente de la Republica, en los
inicios de los 90s y dio su famoso FUJISHOCK, donde cambio la moneda del inti
al nuevo sol y todo subió o equiparo los costos a los precios internacionales.
Entonces la situación de ésta familia como de miles de familias cambio; en un
solo día paso de ser de condición media a ser pobre, hasta diría yo, pobre
extremo; no se tenía que comer, los alimentos eran caros (en 100 hasta 1000
veces su precio anterior), escaseaba los combustibles, pésimos servicios de luz,
agua y desagüe, teléfono, los precios de los estudios se elevaron, entre otras
cosas más que sugirió el FMI (Fondo Monetario Internacional) al Perú para poder
ser digno de crédito; en síntesis, los sueldos de los trabajadores ya no
alcanzaba para casi nada o para muy poco, entonces comenzaron los dobles
trabajos o triples trabajos, ya no se podía vivir con el sueldo del papa o de
la mama, ahora obligatoriamente tuvieron que salir a trabajar ambos por lo que
sea, a fin de poder llevar un plato a la mesa de su hogar.
En
ese contexto, esta familia del cuento, vendió todo o casi todo, ropero, cocina
a gas, plancha, vitrinas, etc.; solo se quedo con dos cosas un colchón y su televisor.
Pero les quedo eso que nunca podrán quitarnos, el “conocimiento y la educación
en valores”; y comenzaron a trabajar duro por mejorar su condición laboral, social
y económica, para esto los peruanos somos muy creativos. Y para no ser muy exquisito
en lo que vino, simplemente diremos que las cosas comenzaron a mejorar y cada
vez se venían mejores e importantes cosas, los hijos terminaron los estudios
profesionales, aportaron a casa, y salieron poco a poco de esos años nebulosos,
que los recuerdan con mucho sentir.
Hoy,
su ingreso es bastante bueno, estamos en una línea ascendente y se pueden dar
el lujo de adquirir un terreno o un carro último modelo, o cualquier cosa de la
moda y del momento, que despertaría egoísmos y mezquindades al vecino pero no
lo hacen, y no lo buscan, ¿Por qué?, porque simplemente entendieron que lo
material jamás los han hecho felices, porque entendieron que así como llegan
las cosas, así también se van, que cuando nos vayamos de este mundo, nos vamos
a ir así, calatitos, como Dios nos trajo al mundo, atendido claro está por un
Obstetra. Que lo poco que tengamos lo tenemos que ahorrar y poder adquirir algo
que nos de una “renta constante” en el tiempo.
Lo
más hermoso que aprendí de esa familia, era que me enseñaron el “compartir”, compartir
un plato de comida, una sonrisa, una esperanza, una caricia, un si puedes, un
si lo lograrás, como también, un conocimiento, una aprendizaje, una información
exacta en el tiempo, una decisión, , una experiencia, un arte, un negocio, etc.
Es decir una actitud de salir adelante, eso tenemos los peruanos.
Ellos
entendieron que la única manera de poder compartir con los que menos tienen
(Inclusión Social), es teniendo un flujo de dinero constante que les pueda dar
alguna inversión fuera o dentro del país para así poder dedicarse a mejorar las
condiciones de nuestros compatriotas, de los otros que no tuvieron las mismas
oportunidades que las nuestras y que debemos de involucrarnos con ellos.
Finalmente
asiendo un parangón, de eso se trata la compra de Repsol por el Estado, es un
momento donde el país tiene una bonanza económica y desea invertir en un rubro “petróleo
y combustibles” que jamás en no rentable y en el Perú menos, la única empresa
del Estado que ha obtenido dividendos para el Estado Peruano en el doble de la
competencia, en los dos últimos años, ha sido Petroperú. En el 2012 ha obtenido
100 millones de soles en utilidades para
nuestro país.
Pero,
porque entonces salen peruanos a decir que no es conveniente la compra de Repsol,
en primer lugar porque creen que con sus experiencias negativas del pasado están
midiendo el presente y nuestro futuro sin poder hacer nada al respecto; segundo
obviamente hay un trasfondo económico (lobby) de las empresas que si quieren
comprar esta empresa en el país y sus cuantiosos ingresos; tercero, estos
señores nos recuerdan que esas familias que sufrieron la hiperinflación de los
80s y la venta de todo el país y el fujishock de los 90s no sirvió para nada,
no fue una lección aprendida de nada, quieren que sigamos pensando que todo hay
que comprarlo de afuera y nada crear ni producir en el Perú, que las
importaciones dan “trabajo” a muchos peruanos, pero también las exportaciones y
de calidad, que el estado puede ser un gran emprendedor y puede ser el inicio
de que en algún tiempo podamos recuperar las empresas como lo diría un
estratega de guerra, “hemos vendido cosas fundamentales como la electricidad y
los medios de comunicación”, ellos siempre deben de estar a la orden y por el
bien del país.
Lo
mejor que le puede pasar a nuestro país, es intentar ser creativo como
empresario en un área que tiene experiencia como los combustibles y que ha
demostrado hacerlo bien, así que comparamos lo bueno con los nuestros y que los
que no se identifican con lo nuestro, son peruanos y censuran, que sigan
ladrando que ya tenemos bastante de eso, pero debemos de firmes, es una
experiencia nueva para el país, asumámosla con optimismo y decisión, ¡si a la
compra de Repsol por el bien del Perú!.
Atentamente,
Marcoantonio Rivera Felix.
RPM #947992372
Referencia Bibliografica:

Felicitaciones excelente reflexión, bastante didáctico, sobre todo, por qué los grupos de poder no quieren que estado peruano compre Repsol.
ResponderEliminarLa recreación en el preámbulo sobre un caso real de un peruano y de muchos peruanos emprendedores, en la peor épocas de gobierno de Alan Garcia y Fujimori, Muestra como los peruanos tenemos una actitud positiva, una actitud de superaración y logramos el éxito con inteligencia y creatividad.