Lecciones aprendidas sobre reformas de los sistemas de salud. Fernando Leanes Representante OPS-OMS en el Péru

LECCIONES APRENDIDAS SOBRE LAS REFORMAS DE LOS SISTEMAS DE SALUD PARA LOGRAR LA COBERTURA UNIVERSAL: LA VISIÓN DE LA OPS/OMS. PARTE 1

I. ¿Qué hemos aprendido de la experiencia histórica de aquellos países que ya han alcanzado la cobertura universal en salud a la población?

1. Ningún país ha logrado la cobertura universal en salud de la noche a la mañana. Las reformas de los sistemas de salud son procesos de larga duración, muy difíciles, a menudo contradictorios y conflictivos. Por ello requieren de políticas de estado, de mediano y largo plazo, que trasciendan varios períodos de gobierno.

2. Las reformas de los sistemas de salud son procesos eminentemente políticos, por lo que requieren, para lograrse, de amplio consenso y de mucha participación de todos los actores y agentes sociales, políticos y económicos que se expresen en pactos sociales y fiscales.

En algunos países como Inglaterra, Costa Rica, Brasil, Cuba o España, las reformas que transformaron los sistemas de salud para lograr la universalidad de la cobertura de salud de todos los ciudadanos, fueron resultados de profundos cambios políticos y económicos.

En otros países como los países de Europa del Norte y Canadá fueron resultado de la construcción sostenida, gradual, de políticas públicas que sustentan Estados de Bienestar sólidos y universales.

3. Las reformas de los sistemas para lograr la cobertura universal implican inversiones económicos importantes y sostenidas.  En  otras palabras  las verdaderas reformas sistémicas en salud cuestan dinero.

La experiencia  histórica muestra  que ningún  país lo ha logrado  sin incrementar de manera muy importante el componente público del gasto en salud, por lo menos hasta un 6 a 7% del PIB. El promedio del gasto público en salud para América Latina es de 4%.

Llegar a ese nivel de inversión no es fácil pero es posible. Países de América Latina como Brasil, Cuba, Costa Rica y Canadá, entre otros, lo han logrado. No quiere decir que si un país tiene un gasto público alto ya haya logrado la CU. Los Estados Unidos, entre otros países , gastan más que eso, y aún está trabajando duramente para llegar a esa meta.

Como se sabe hay tres fuentes principales para financiar los sistemas de salud: con impuestos, con contribuciones a la seguridad social, o con el gasto de bolsillo. De estas tres fuentes, el gasto de bolsillo es el menos equitativo y el más regresivo.

En casi todos los países de América Latina, salvo algunas muy pocas excepciones, los sistemas de salud se financian con una combinación de tres fuentes. De manera genérica los países que se financian mayoritariamente con impuestos se tienden a llamar sistemas únicos (como Brasil y Cuba), los que se financian mayoritariamente con contribuciones
 
son sistemas de seguridad social (en América Latina es Costa Rica el caso más conocido).

4. De esta  experiencia histórica  se extrae que  el aumento  del componente público de la inversión en salud es la base financiera para las reformas hacia la CU.

Como Uds pueden ver, hay mucho camino por recorrer en lo que se refiere a inversión social en salud.

5. Para llegar a la Cobertura Universal es necesario superar la SEGMENTACIÓN de las estructuras financieras en los sistemas de salud. Donde se ha hecho ha sido generando y manteniendo formas de INTEGRACIÓN Y/O MANCOMUNACIÓN DE FONDOS. La superación de la Segmentación es la base de la EQUIDAD Y la SOLIDARIDAD de los sistemas de salud.

Un llamado de atención: Cuando hablamos de Cobertura Universal no estamos hablando de afiliación universal o de cobertura formal universal por una institución. Estamos hablando de la responsabilidad institucional, la respuesta técnica y la protección financiera que se traduce en ACCESO EFECTIVO de todos los CIUDADANOS, a los servicios de salud con calidad, equidad, oportunidad y efectividad.

En otras palabras, COBERTURA UNIVERSAL quiere decir la resolución de sus problemas de salud de manera efectiva, sin barreras económicas, culturales o sociales. Es decir la atención de la salud que requiere y que merece un ciudadano sujeto de derecho.

6. Las reformas de los sistemas de salud son mucho más que incrementar la inversión en salud. No basta transformar las estructuras financieras.
Se trata de transformar también las estructuras de los servicios y la FRAGMENTACIÓN ORGANIZACIONAL, consecuencia directa de la Segmentación, y otro factor de inequidad, de dispendio de fondos, y de mala calidad de la atención. Se trata de redefinir la orientación, organización y el funcionamiento de los hospitales y de los otros establecimientos.

La experiencia histórica muestra que los sistemas que han llegado a la cobertura universal lo han hecho estructurándose siguiendo la estrategia de Atención Primaria de Salud.

En la Unión Europea, entre el 85% y el 90% de todas las actividades de atención son actividades de Atención Primaria. De alli deriva el casi axioma de que un buen sistema de salud puede resolver en el primer nivel de atención un 85% de los problemas de salud de una población.

La evidencia científica es abundante en mostrar que los sistemas basados en la APS (que no se limita al primer nivel de atención) resuelven de manera más efectiva, eficiente y sostenida los problemas de salud de sus poblaciones, lo que se traduce en mejores indicadores sanitarios.
 
7. Todos los sistemas de salud que han logrado la cobertura universal lo han logrado fortaleciendo sus capacidades institucionales (sobre todo sus funciones de regulación y control) para cumplir con las FUNCIONES ESENCIALES DE SALUD PÚBLICA, que resumen las responsabilidades indelegables del estado sobre la protección de la salud de la población. No hay buena atención a las personas como individuos sin una buena Salud Pública, y sin una adecuada interrelación con las otras políticas públicas que tienen que ver con los Determinantes Sociales de la Salud.

8. Ningún sistema de salud que ha logrado la CU lo ha hecho sin cambiar de manera integral el desarrollo de sus recursos humanos y sin una buena política de medicamentos y de insumos críticos. El gasto de bolsillo en medicamentos es enorme en nuestros países y es uno de los rubros más importantes de gasto de los hogares.

9. Los procesos de reforma de los sistemas de salud deben ser sistémicos en su alcance. Ningún sistema de salud va a cubrir universalmente a su población a costa de perder la gobernabilidad y la gobernanza de sus políticas, estrategias e intervenciones en materia de salud. Una descentralización del sistema, muchas veces de necesidad vital para países tan complejos y centralistas como muchos de nuestra América, no significa que se deba perder la gobernabilidad del sistema.

Los sistemas de salud que han logrado llegar a cubrir a todos sus ciudadanos, tienen flexibilidad y capacidad de cambios en sus componentes para ajustar la respuesta a los cambios demográficos, sociales y económicos que afectan a la población. Por ello han desarrollado nuevas modalidades de atención y nuevas estrategias asistenciales buscando más calidad y satisfacción de la población.

Cada reforma es única e intransferible, y obedece en sus rasgos esenciales a la historia, sociedad, economía, y estado que son propios de cada país.



II. ¿Qué hemos aprendido de los procesos de reforma de los sistemas de los años ochenta y noventa?

Hay un viejo adagio que dice que no recuperar la memoria de lo vivido tiene como consecuencia el riesgo de repetir los errores cometidos.

Por ello es importante recordar, para no repetir los errores, lo que pasó con los sistemas de salud durante las reformas económicas y del estado que se dieron en nuestra Región y en casi todo el mundo a partir de fines de los ochenta.

1. Los procesos de reforma de los sistemas de salud fueron parte de los cambios estructurales más amplios que afectaron la orientación, responsabilidades, funciones y alcances de los Estados y gobiernos. Fueron procesos de larga duración, tanto que se analizan según generaciones (reformas de primera, segunda y tercera generación).
 
Estas reformas de los estados promovieron la redefinición de las responsabilidades del estado hacia un estado mínimo, proponiendo una mayor responsabilidad individual y una mayor acción del mercado.

Las reformas de los sistemas de salud no deben ser analizadas al margen de las otras reformas como las del empleo, de la educación, de la administración pública, y de la seguridad social. Una buena parte de la situación actual y sus problemas, y que las actuales reformas intentan cambiar en estos días, se generó en esa coyuntura tan especial.

Las tendencias de las propuestas de la época iban hacia una acción dominante del mercado como mecanismo de asignación de recursos y satisfacción de las necesidades, con un mayor protagonismo del sector privado y la transferencia a los individuos de la responsabilidad por el cuidado y la protección de su salud. La redefinición de la responsabilidad del Estado llevó también a procesos de descentralización y transferencia de las mismas a los gobiernos locales.

2. Un  balance  de  la  experiencia  histórica  de  las  reformas  de  esos  años muestra que:

los esquemas de protección en salud ofrecidos por los ministerios de salud y seguridad social resultaron insuficientes, al excluir a un gran número de personas del acceso a bienes y servicios de salud.
se redujo la capacidad rectora del Estado, se afectaron las funciones de planificación y regulación, se debilitó en su conjunto el funcionamiento del sistema de salud, y la protección de la salud pública
se consolidó la segmentación de los sistemas de salud
en términos organizativos, se mantuvo la coexistencia en un espacio geográfico poblacional, es decir la fragmentación de las organizaciones con las consecuencias de ineficiencia, baja cobertura y mala atención.
la creación, promoción y desregulación de los mercados de aseguramiento y de la provisión de servicios de salud condujeron a la multiplicación de agentes intermediarios en competencia. Ello intensificó la segmentación del sistema, elevó los costos de transacción y debilitó la función rectora del Ministerio de Salud.
el gasto público se mantuvo estable o se redujo en la mayoría de los países.
la aplicación de mecanismos estrictos de control de costos condujo a pérdidas en infraestructura pública de salud y en recursos humanos
la introducción del cobro a los usuarios  y otros mecanismos de pago en
el punto de atención aumentaron el gasto directo o de bolsillo.
la promoción de la competencia entre aseguradores y proveedores para captar clientes con capacidad de pago profundizó la segmentación.
la incorporación de incentivos económicos a la provisión de servicios de salud individuales llevó a priorizar los servicios curativos frente a las acciones preventivas.
la introducción de paquetes básicos para los pobres profundizó
la segmentación de los sistemas de salud.
la creación de fondos separados para la población con capacidad contributiva y para los que no pueden contribuir, condujo a la pérdida de solidaridad dentro del sistema y profundizó la inequidad en el
 
acceso a los cuidados de salud
los procesos incompletos de descentralización profundizaron el debilitamiento de la capacidad rectora del Ministerio de Salud y la inequidad geográfica en la provisión de servicios de salud.

3. Los actuales procesos de reforma de los sistemas de salud, en la mayoría de países se han puesto como objetivo llegar a la cobertura universal en salud. Y una parte del esfuerzo es corregir las distorsiones generadas en las anteriores reformas y resolver los problemas producidos. El conocimiento de tales experiencias es esencial para poder avanzar hacia ese objetivo.

Seminario Internacional sobre reforma del sector salud "HACIA LA UNIVERSALIDAD DE LA  PROTECCIÓN EN SALUD EN EL PERÚ"6 y 7 de junio de 2013.

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